“Macabro” es un proyecto artístico cuyo nombre remite a la danse macabre medieval —la danza de la muerte— y a la tradición visual que iguala a todos ante lo inevitable.
Pictóricamente toma elementos del arte sacro —su solemnidad y simbolismo— solo como estética, sin intención religiosa. Se nutre del grabado antiguo, el achurado, la anatomía y los símbolos históricos para reinterpretar la belleza desde una mirada contemporánea y libre de dogmas.
Macabro transforma esa tradición en piezas portables que evocan memoria, tiempo y permanencia. No propone un credo; es un lenguaje visual que convoca a reflexionar sobre la vida, la forma y el paso del tiempo desde la presencia de lo inevitable.